Cómo pienso suicidarme

Cómo pienso suicidarme

Como miembro desde hace cuatro o cinco años de la asociación DMD ( Derecho a morir dignamente), del profesor Paniker, y en mi opiníón estrictamente personal, que como tal opinión personal no tiene por qué ser compartida, y como chorizo hijo de puta, egoísta hasta los tuétanos, tan egoísta y tan hijo de puta como cualquier otra persona que conozca, considero que mi muerte es demasiado importante para mí para dejarla al capricho de una enfermedad cualquiera o de unos políticos que bastante me avergüenzan con pretender representarme – una cosa a mi favor y en mi descargo: “¿cómo coño pueden representarme unos individuos que no me conocen de una puñetera mierda” – y cebarse en el 3 %, el 4 % o el 5 % o en la recalificación de terrenos para convertir campos de patatas en cotizados solares.

¿Cómo van a castigarme por haberme suicidado? ¿Acaso me condenarán a muerte? En tal caso propongo que traigan la sentencia al cementerio.

Así es como tengo preparado mi suicidio, PARA CUANDO YO, EN MI SACROSANTE Y LIBÉRRIMA VOLUNTAD, ASÍ DISPONGA:

una excelente comilona – por ejemplo, en la que el primer plato haya sido “paella marinera”- , regada con abundante vino o sangría- tres cuartos por lo mínimo – : seguidamente voy a mi casa, a mi dormitorio, me desnudo de cintura para arriba, y empiezo a ingerir pastillas con algún licor suave: tengo más de diez cajitas, a veinte pastillas cada cajita – desde hace un año, las estoy adquiriendo con receta médica, Orfidal: especial para que personas con stress nervioso puedan conciliar el sueño – y cuando sienta que la modorra empieza invadirme me clavo varias veces en el vientre una daga de treinta centímetros de largo, muy afilada.

¿Muerte sin dolor ? No, evidentemente: supongo que cualquier médico, incluso simples enfermeras, se echarían a reír por mi estupidez, pues cualquiera de estas personas podría facilitarme una muerte más agradable. Pero no puedo pedirles tal cosa, pues la asistencia al suicidio está penalmente castigada.

¿Aunque puedo pedirles un correo electrónico donde corrijan mi proyectado suicido? Temo que así como en el cine vemos que cuando una persona recibe un disparo o le clavan un cuchillo rápidamente cae al el suelo; DESGRACIADAMENTE, no creo que la muerte – en realidad, no me interesa la muerte sino el desvanecimiento que entecede a la muerte – sobrevenga tan rápida: temo que quizás deba aguantar hasta quince minutos con un dolor más o menos tolerable; ¿ pero acaso no me hacen daño cuando acudo por ejemplo al dentista?. Se trata de morir con el MÍNIMO dolor posible, aunque no sin dolor

Hace tiempo pensaba en acudir a una enfermera para que me enseñara a poner inyecciones en la vena: tengo entendido que una inyección de aire puede matarme.

Bueno, sí, sería otra solución. Pero ahora mismo no tengo a nadie que pueda instruirme sobre cómo darme inyecciones en la vena. ¿ Cuándo me cobraría una profesional para instruirme sobre algo así? Al fin y al cabo, instruirme para darme inyecciones en la vena no implica ayuda para el suicidio: puede servir para que el pene se me ponga tieso.

narcis.subils@hotmail.com
presidente@subastasfincas.com

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